Artículos de heráldica, genealogía e historia de apellidos

   El primer apellido en la heráldica

   Este primer artículo de heráldica no podría ser menos que dedicado al primer apellido que nos encontramos en todos los manuales de heráldica, heraldarios, armoriales, etc.
   Teniendo en cuenta que las listas de apellidos en los libros de heráldica van por orden alfabético (excepto en libros muy antiguos), y que no existe (por lo menos para la heráldica) el apellido "A", hacemos un homenaje heráldico al apellido:

AA (o VAN DER AA):

Según Johan Baptiste Rietstap en su Armorial Général y Julio de Atienza, en su "Nobiliario Español", este es un linaje oriundo de Saboya. Se extendió por Brabantia, Rotterdam, Leyde, La Haya, Gorinchem y una rama pasó a España.
PEDRO VAN DER AA: Fue un célebre geógrafo, librero y editor holandés, nacido en la segunda mitad del siglo XVIII y muerto en 1750. Prestó grandes servicios a la ciencia, y muy particularmente a la geografía, con las importantes colecciones de viajes que publicó, ayudado de sus hermanos Hildebrando, Balduino y otro. Fue impresor, estableciendo una librerìa en Leiden, el año 1682. Publicó unas 200 obras de geografía, ciencias naturales y antigüedades, entre las que descuellan: Colección de los viajes más memorables, en las Indias orientales y occidentales; acompaña a esta obra un atlas con 200 mapas, bastante defectuosos en general. Otra colección de viajes por Persia, Tartaria y otros países fue atribuida a otro autor por error.

CRISTIAN CARLOS ENRIQUE VAN DER AA: Fue un ministro luterano, nacido en Zwoll en 1718  muerto en 1793.  Estudió teología en Leiden y en Jenn. Fue uno de los fundadores y primer secretario perpetuo de la Sociedad holandesa de Ciencias, instituida en Harlem en 1752. Se conservan algunas de su Memorias sobre historia natural, publicadas en el periódico Allgemeine Vaderelanese Latterarfeningen. Fue también escritor de asuntos religiosos. Sus sermones fueron impresos.

HILDEBRANDO VAN DER AA  Fue un grabador holandes, nacido a fines del siglo XVIII, que se dedicó particularmente al grabado de planchas para las obras geográficas y de viajes de su hermano Pedro.

JUAN VAN DER AA Fue un publicista de mediados de siglo pasado, individuo de la Sociedad de Letras, de Leiden, autor de un buen diccionario de celebridades holandesas, cuya publicación empezó en Harlem, en 1852 y acabó en 1874.

PEDRO JUAN BAUTISTA CARLOS VAN DER Fue hijo de Cristian Carlos Enrique van der AA, nacido en Harlem en 1770 y muerto en Leiden en 1812. Fue abogado distinguido y publicó muchas obras de jurisprudencia. Su primer hijo, Cristian Pedro Eliseo, ocupó un puesto notable entre los poetas y prosistas de su pais, y su segundo hijo, A.J. van der AA, ha dirigido la publicación del mayor diccionario biográfico de Holanda.

CORNELIO VAN DER AA Fue un historiador holandés nacido en Leiden en 1749 y muerto en Amsterdam en 1816; fue librero en Harlem y en Utrecht y autor de muchos tomos de la historia de su país.

ARMAS:
Escudo jaquelado de oro y gules; el franco cuartel de plata, con una merleta de sable.
Hay muchos más escudos de este apellido, pero este es el principal.
Veamos el dibujo de su heráldica en blanco y negro según Victor Rolland
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Historia de los apellidos

El apellido refuerza el nombre, ambos son la propiedad mas elemental del individuo, le dan una identidad de grupo.

La Real Academia Española define el apellido en una primera acepción, como la señal de una familia con la cual se distinguen las personas; como Córdova, Martínez. En una segunda acepción, como sobrenombre, alias o mote.
La función del apellido no es sino la de servir de complemento al nombre para evitar confusiones. En origen, los apodos u otro tipo de denominaciones cumplieron el papel del apellido, con distintivos tales como "Pedro, el hijo de Antonio", "Luis el zapatero", etc. Es evidente que la repetición de los nombres hizo necesario el uso de un segundo nombre para distinguir a individuos con el mismo nombre de bautismo. Al existir varios "Carlos", estos se distinguían por el respectivo apodo: "Carlos el del río", "Carlos el del puente", etc.

La fijación de los apellidos comienza su difusión con el uso de la documentación notarial a partir de la Edad Media. Los escribanos medievales empezaron con la costumbre de hacer constar, junto al nombre de pila de los interesados, el nombre de su apodo o sobrenombre, profesión, procedencia, etc. En un principio sólo eran documentados los casos de cargo eclesiástico o de personajes de la alta sociedad, posteriormente, el uso de documentos se extiende al 
resto de la población, lo que terminará reforzando al distintivo que, añadido al nombre de pila, acabará por convertirse en lo que hoy es apellido hereditario. 
Es probable que el uso del apellido haya empezado a extenderse a partir de los siglos XI o XII, cuando el constante empobrecimiento de la onomástica hizo preciso el uso de un segundo nombre. En la Edad Media, tal como hoy, los nombres de pila respondían a la necesidad de imitar los nombres de las clases dominantes, de personajes famosos o de santos muy venerados.
En los reinos de Navarra, León y Castilla, empezó a ser costumbre añadir al nombre del hijo el del padre más el sufijo "ez", el cual venía a significar "hijo de"; por Pedro Sánchez se quería decir "Pedro hijo de Sancho". Tal costumbre debió ser en principio a familias de la alta sociedad, pero sin duda luego fue extensible, por imitación, a los estratos más populares, como se deduce del hecho que los apellidos terminados en "ez" sean en la actualidad los más abundantes en nuestro idioma castellano o español; otros usaron simplemente el nombre del padre en su forma regular, como se ve en apellidos como Nicolás, Bernabé, etc., a veces anteponiendo la preposición "de" para marcar filiación y también distinguir el nombre de pila del nombre patronímico. Pero hubo otras maneras de formar el segundo nombre o apellido, como la de añadir el lugar de origen o residencia del individuo, su oficio o cargo, un apodo, etc.
En el siglo XV ya se hallan más o menos consolidados los apellidos hereditarios, ello gracias, en parte por la obligatoriedad (por iniciativa del cardenal Cisneros) de hacer constar en los libros parroquiales los matrimonios, nacimientos y defunciones.

Bastantes apellidos "típicamente españoles" no tienen raíces latinas sino germánicas. La escasez de palabras alemanas en el idioma español contrasta con la abundancia de apellidos españoles con raíces germánicas. Incluso el máximo exponente de las letras españolas, Miguel de Cervantes Saavedera, autor de El Quijote de la Mancha, lleva uno de esos apellidos. El carácter pluriétnico de los apellidos españoles se debe a que España, situada en la Península Ibérica, fue durante siglos escenario de conquistas y fusión de grupos raciales distintos como aborígenes, romanos, celtas, griegos, árabes y germánicos (godos, sajones y otras tribus alemanas). España es pues el pueblo mas mestizo de Europa, condición que quizá contribuyó al mestizaje en América Latina.

Los godos fueron un pueblo germánico que ingreso en el ano 410 D.C. en España, donde fundaron un reino que duro hasta el ano 711. La palabra godo tiene la raíz GOD, que significa DIOS en germánico. O sea que los godos se llamaban LOS DIOSES. Los ANGLOS, otro pueblo germánico de Inglaterra, tienen en su denominación la palabra ANGL, que significa ángel. Es decir los anglos se definian como LOS ÁNGELES. El ultimo rey germánico visigodo Rodrigo fue el que declaro al español la lengua oficial de España.